Todo el mundo tiene una historia de trabajo perdido: el archivo sobrescrito, el pendrive olvidado en el tren, el cambio que lo rompió todo sin manera de volver atrás. No es cuestión de mala suerte, es cuestión de organización. Existen tres redes de seguridad, y se complementan entre sí: guardar a menudo, copiar en otro sitio y versionar.
Para las copias de seguridad, recuerda la regla 3-2-1: al menos 3 copias de tus datos, en 2 tipos de soporte distintos, y 1 de ellas en un sitio que no sea tu casa. Un disco externo más un servicio en línea son de sobra. Cuidado con una confusión muy extendida: una carpeta sincronizada en la nube no es una copia de seguridad. Si borras un archivo por error, el borrado se propaga a todas las copias en cuestión de segundos.
Git es una máquina del tiempo para tus archivos. Bastan tres palabras para empezar. Un repositorio es una carpeta de proyecto que Git vigila. Un commit es una foto del estado completo del proyecto en un momento dado, acompañada de un mensaje que explica el cambio. El historial es la sucesión de esas fotos, que puedes consultar y recorrer hacia atrás a voluntad. Git funciona enteramente en tu propia máquina, y servicios como GitHub o GitLab guardan una copia en línea.
BASH
cd my-project
git init
git add .
git commit -m "Primera versión del sitio"
Crear un repositorio y registrar una primera foto del proyecto.BASH
git status
git log --oneline
git diff
git restore index.html
Ver el estado, el historial, los cambios en curso y deshacer los de un archivo.
Prueba de conocimientos
Comprueba que has retenido los puntos clave de esta lección.
Ordena los comandos para crear un repositorio, guardar en él un primer commit y consultar después el historial.